Aprovechando que esta suele ser época del balances personales y de compartir en familia, una ilustración sobre la evolución del Work-Life Balance. Y una fuerte crítica al estilo de vida sedentario, que viene bien para tomar conciencia de los 100 kilos de más que vamos a tener después de las fiestas:
Simpático es el adjetivo que utilizo cuando algo me llama la atención y anticipo que no me voy a detener a analizar demasiado el por qué. Esta falta de análisis, en general, se debe a múltiples motivos, entre los que se destacan la falta de tiempo, la falta de energías y, en menor medida, la falta de interés.
Este último punto, el del interés, es el más controversial. Por más que algún tema vinculado con aspectos profesionales mucho no nos interese, deberíamos analizarlo igual.
Que algo no nos interese no es motivo válido para no pensar.
En los últimos años he recibido infinidad de videos por mail con accidentes, peleas, ataques de furia y stress en la oficina. Pero nunca había visto el video que los juntaba a todos.
Antes de postearlo lo vi varias veces, con lo que me di cuenta de algunos detalles: hay ataques de rabia contra compañeros fastidiosos, desbordes emocionales que terminan en actos de violencia contra computadoras e impresoras (a veces fantaseo con hacer lo que ocurre en el 1´43″) y hasta un matafuegos descargado con alevosía contra alguien que fuma en el baño.
Musicalizado con suavidad y simulando edición de videoclip tributo, genera una tensión inicial que anticipa la escalada de violencia.
Sin más, solo apto para viernes, la pieza definitiva: “BadDay”
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Martín Fernández
En este espacio escribo sobre el día a día de la Comunicación en el trabajo, los avances tecnológicos que transforman la Cultura Organizacional y las ideas que impactan en el Clima Interno. Las personas. Las ideas. Las organizaciones. En ese orden.