La simpatía como atributo de la comunicación

Por algún motivo me llamó la atención esta ventana intervenida gráficamente.

Me gustó más de la cuenta, más de lo razonable, teniendo en cuenta que -Internet mediante- son imágenes habituales.

Y me puse a pensar por qué. Qué había de especial.

Pensé en qué atributo se podría asociar a la imagen que la describiera con precisión: creatividad, no. Diseño, no. Arte, no. Simpatía.

Eso.

Simpatía.

La intervención me pareció “simpática”. Simpática sin ironía.

Y seguí pensando: ¿es lo suficientemente valorado el atributo simpatía en la comunicación?

Debería serlo. La simpatía arrasa. Conecta a las personas de la mejor manera.

La simpatía no es empatía, pero la simula de forma muy cercana.

Lo simpático no tiene un rol determinante como atributo de la comunicación mediada, es decir, cuando el mensaje es soportado por un canal (por un soporte); en esos casos es más difícil ser simpático, y por supuesto empático.

Pero en la comunicación cara a cara la simpatía es decisiva.

Y cuando es calibrada en su justa medida, es imbatible; sobre todo para el mantenimiento de vínculos superficiales y cotidianos (o sea, la mayoría de los vínculos).

A todos nos gustan las personas simpáticas.

La simpatía, como la empatía, también es una ganzúa que abre todas las puertas.

Acá la galería completa.

Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *