La búsqueda de la conexión

Las teorías sobre comunicación no le interesan a nadie, y mucho menos a los comunicadores.

Es porque en la teoría desaparcen las personas.

En la conceptualización no encontramos al otro. Teorizar es metacomunicar, es decir, hablar de comunicación en vez de comunicarnos.

Y si no está el otro, el mundo se vuelve gris.

Podría terminar acá, la catársis está hecha.

Sin embargo, vamos al motivo del post, que es compartir una investigación que me gustó sobre uno de los tópicos por excelencia del análisis teórico de la comunicación, la cuestión del medio y el mensaje.

Las conclusiones que presenta en formato artículo me parecieron refrescantes. Esa es la palabra justa: refrescante.

Me permitieron terminar de actualizar internamente algunas ideas alrededor del tema:

En los hábitos de informarse que dominaron el siglo pasado, el peso de los medios era fuerte: no le decían a la gente qué pensar pero sí sobre qué pensar. Hoy el consumo noticioso es “incidental”: el acceso a la información deja de ser una actividad independiente y pasa a ser parte de la sociabilidad en las redes. Los jóvenes no usan los medios sino que viven en ambientes digitales donde no hay contextos ni jerarquías sino retazos de historias y opiniones que son escaneadas y, con mucha suerte, leídas.

.

El artículo me resultó interesante porque conecta con la realidad que analiza. Las críticas que leí en los comentarios apuntan a que los casos indagados son pocos y las conclusiones demasiado amplias. Sin embargo, la investigación a la que refiere metodológicamente es correcta, ya que se trata de técnicas cualitativas.

No es tanto por lo novedoso que hay que prestar atención, sino por cómo están presentados los conceptos y las categorías de análisis. Vale la pena leerla y reflexionar un rato. Y en el fondo nos sirve como excusa para hablar de conexión, no de comunicación.

“Yo amo la comunicación”

O el periodismo, o la comunicación interna, o la disciplina que sea. Es una frase que muchos dijimos en el inicio de nuestras carreras. Pero que tenía, y tiene, un claro error de autopercepción.

Cuando hoy escucho a los estudiantes amantes de la comunicación (en general son jóvenes e idealistas), me dan ganas de decirles:

– Yo, maestrosirueleando:

– La comunicación no le interesa a nadie, ¡lo que importa es conectar!

Pero por supuesto nunca digo nada, ya que la soberbia se manifiesta en formas misteriosas y solapadas… 🙂

Quienes trabajamos en comunicación, en cualquiera de sus formas -redactores, consultores, guionistas, periodistas, locutores, publicistas, capacitadores y todas las combinaciones posibles- todos compartimos una misma búsqueda y un mismo anhelo: conectar con el otro.

Usamos la palabra comunicar porque es la que tenemos a mano. Pero no nos interesan las formas, ni los medios, ni la calidad de los mensajes, ni nada de lo que profesionalmente es necesario. Nos interesa generar algo en alguien más, y que ese alguien nos retroalimente de alguna forma.

Y a eso vamos a decirle conexión, y no comunicación. Lo que nos interesa es conectar.

Sin embargo, cuando la comunicación se vuelve profesional, se produce un fenómeno curioso: desaparece la búsqueda de conectar con ese otro, de establecer vínculos genuinos; las diferentes profesiones comunicacionales se vinculan con su “target” en forma lejana: lo “interpretan”, lo “brifean”, lo “interpelan”, “diseña mensajes” y “mecanismos de escucha activa”. La cuestión de la conexión pasa a segundo plano. Sale del centro de la escena.

La comunicación profesional muchas veces se olvida de que el deseo incial lo incluia al otro en una forma más genuina que la búsqueda lineal de impactarlo con un mensaje.

En ese sentido, los artistas -pintores, actores, escritores, músicos, dramaturgos- se dieron cuenta antes. Y su búsqueda es más lineal. Para ellos, el “otro”, el público, el espectador, es todo. No hay arte sin público. La mirada del otro los constituye, les da forma. Las artes, dicho así, en general, son mas asumidas en su búsqueda. Quieren percibir al otro, porque es con ese otro dónde se produce la magia de la conexión. Por eso es tan frecuente el caso de comunicadores que se vuelcan a espacios donde la comunicación es más directa, como el teatro o la literatura.

Algo similar ocurre con el tipo de vínculo que mantienen con su trabajo quienes hacen radio. Nadie, simplemente, hace radio. Todos “están enamorados de la radio”. Incluso quienes no hicieron, quieren hacer. Cuando se habla del tema el volumen siempre está alto. Creo que esto se debe a que la conexión con el otro se experimenta con más fuerza en ese medio. La radio nunca se se trata solo de comunicar, sino de conectar.

También hay algo de esto en el fenómeno de mujeres que abandonan carreras prometedoras cuando tienen su primer hijo. Y, en parte (más allá de la dificultad que les plantea el mercado laboral para cumplir ambos roles), también es porque la búsqueda de la conexión cambió de formato. Por un tiempo, el asunto de intercambiar con el otro ya está resuelto. 🙂

El artículo me gustó porque aborda el tema de la conexión en forma precisa. Por lo menos en su idea central: cambió el vínculo con los medios. Cambio la forma en la que las personas nos relacionamos íntimamente con la información, y cómo la compartimos.

Y para quienes gestionan la cultura organizacional, en muchos casos con herramientas comunicacionales, esto es central. Lo de siempre: entender para gestionar.

Como sea, ya saben. Ni medios ni mensajes, conexión.

Porque quizás en este vínculo con el otro se esconda el misterio de la comunicación.

Sin conexión, hablar de comunicación es un fracaso.

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  1. Pablo Tossi’s avatar

    uffff, y no olvidemos que la retroalimentación que nos permite la conexión cada vez está más expuesta a un like o a un emoji, no caigamos tampoco en la falsa comunicación y propongamos la profundidad!

    …y bienvenido, 2 notas en 3 días ya es un buen síntoma! 😉

    Reply

    1. Martín Fernández’s avatar

      ¡Hola Pablo! Pero qué gusto reencontrar viejos amigos digitales.

      Estamos más grandes, dos por semana sería una excelente medida. JA.

      Un abrazo

      Reply

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Martín Enrique Fernández

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En este espacio escribo sobre las personas que generan corrientes de pensamiento en algún campo en particular, sobre ideas y herramientas de comunicación interna y sobre el proceso de cambio cultural permanente en el que se encuentran las organizaciones. Las personas. Las ideas. Las organizaciones. En ese orden.

Whycomm S.A.

Presido la consultora especializada en Cultura de HSE, Antropología Corporativa y Comunicación Interna, Whycomm S.A.
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