Humor compartido y cazadores de absurdos, dos claves de la comunicación 2.0

Una de las cosas que más me entusiasma del lenguaje 2.0 es la frescura del usuario cuando logra plasmar su estilo de humor personal, en situaciones cotidianas que le llaman la atención.

Antes de profundizar en la idea, una definición simple de lo que significa Web 2.0.

En escencia, se le dice Internet 2.0 a la web participativa y social.

Participativa, porque el usuario puede generar contenidos (imágenes, textos, video) y social, porque puede hacerlo en comunidad (en Facebook, Tuenti, Twitter, Linkedin, o las que cada cual utilice) opinando, evaluando, compartiendo, utilizando herramientas online; en definitiva, interactuando en tiempo casi real. El término 2.0 tiene algunas aristas más, aunque ya con eso alcanza y yo tampoco soy un experto en la materia. Solo remarcaba lo atractivo que resulta el humor sin flitros y que tan favorecido se ve en las redes sociales.

Ya desde hace un tiempo se ha generado una suerte de código generacional, a través del cual la generación que nació con puerto USB incorporado, se transformó en denunciante espontánea de absurdos.

Como la tecnología permite utilizar herramientas a costo tendiente a cero, la diferencia no la hacen los soportes sino las ideas. Y parte de la revolución 2.0 es la increíble facilidad con la que se comparten esas mismas ideas, desde cualqueir lugar y en forma inmediata. El término algo pasado de moda es “viralidad”.

¿A qué viene todo esto esto? Bueno, hace unos días Sony lanzó su nueva netbook, una computadora de alto rendimiento, cuyo principal atributo es la portabilidad.

A continuación, dos imágenes del lanzamiento:

011.jpg

021.jpg

Cuando ví por pirmera vez las imágenes del lanzamiento con mujeres orientales, me llamó la atención que se haya elegido una mujer oriental con perfil “hembra” y otra cuyo atributo principal fuera la “delicadeza oriental”, por decirlo así. Pero no presté más atención al asunto.

El mundo siguió su curso, y entre los dos estereotipos, por supuesto, la imagen que dio la vuelta al planeta fue la que mostraba a la “hembra” guardando la computadora en un bolsillo. Y de paso también mostraba un culo en primer plano (dicho esto con todo respeto) 🙂

Pero lo divertido fue la manifestación del humor en estado puro, cuando apenas un rato después, comenzaron a aparecer los cazadores de absurdos. Y se burlaron de un detalle que se percibió a primera vista, que ya estaba flotando en el aire, pero que nadie había terminado de traer a la luz en forma directa.

Entonces se sacaron fotos -probablemente con sus celulares- y plasmaron el humor del inconsciente colectivo que se interesa en el tema:

04.jpg

05.jpg

(Con la foto de arriba casi me desmayo del ataque de risa que me dio)

06.jpg

La gente no tiene paz.

Entrando en el terreno organizacional…

Creo que la empresa que primero implemente un canal que permita a sus empleados detectar los absurdos y poder compartirlos sin esfuerzo, sacará un gran partido de todo ese conocimiento que adquieren las personas por ósmosis, y que se mantiene latente por años sin ser capitalizado.

Es un gran valor que se están perdiendo las empresas. Cada empleado puede ayudar al cambio desde la fluidez, simplemente compartiendo su mirada de determinados temas: una mirada no tiene por qué ser racional, que puede darse desde el humor y la crítica.

¿Y por qué no se implementa algo así? Si bien esta podría llegar a ser la primera revolución importante de la comunicación interna 2.0, implicaría correr riesgos. Pero ya se sabe, el riesgo no es un aliado natural de las personas en sus trabajos.

Vía: Gizmodo

Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

adipiscing sit pulvinar Curabitur eleifend id vulputate, Donec sed dolor