Entre los 30 y los 40

La década que comienza cuando cumplimos 30 y llega hasta el ritual de los 40 tiene una energía bien diferente a la que va de los 20 a los 30.

A partir de los 30 la energía que manejamos está más concentrada.

Es un poco más sutil.

El corazón está menos arremolinado.

O mejor dicho: se arremolina con más prudencia.

Cambian los miedos.

Y las ilusiones.

Que se mantienen, sí, pero son de otro orden.

Como sea, Josefina Licitra describe la década de los 30 en un texto breve e intenso.

Lo hace a la vez con profundidad y simpleza.

Todos atributos difíciles de combinar.

Por eso la columna me resultó genial.

Va un párrafo:

“La década del treinta es inolvidable –por alguna razón, jamás me sentí tan poderosa como ahora- pero es también dura. Si a los veinte somos médiums –y encarnamos el mandato familiar que pide básicamente dos cosas: que estudiemos y que no nos emborrachemos tanto- a los treinta empezamos a enfrentarnos a las demandas propias y –esto es lo duro- a la obligación de dejar de ser una “promesa” para empezar a transformarnos en aquello que alguna vez quisimos ser.”

Por supuesto les recomiendo leer el artículo completo titulado La década honesta.

    1. Martín Fernández’s avatar

      Hola Pía, viste qué buena la columna. Todo el blog SeñoritaLi es muy genial.

      Reply

Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

massa ipsum in vel, mi, consectetur tempus