El temor a perder la comodidad

Este año atravecé dos momentos de angustia irracional. El primero fue hace unos meses cuando se me cayó la llave de casa por el pozo del ascensor. La reacción inicial fue de desolación, una angustia incomprensible y arrasadora como si en ese agujero oscuro habitara un dragón al que hubiera que despertar para recuperar las llaves.

cafe.jpg

Cuando le conté la tragedia al encargado (decirle portero al encargado, es como decirle bañero al guardavidas: no les gusta); cuando le conté al encargado, decía, debe haber visto mi cara deformada por la impotencia que me produjo la situación, que rápidamente trabó el ascensor entre la Planta Baja y el primer piso, y con un un palo de escoba que tenía un gancho de percha atado con alambre y un desinterés similar al de un padre que sostiene a su hijo para que atrape la sortija en una calesita, me hablaba de la formación de Boca mientras recuperaba las llaves. Exagerando, debe haber tardado unos 10 segundos.

Fue todo tan rápido que pude contrastar con claridad las sensaciones opuestas: la angustia inicial por la pérdida vs. la intrascendencia de la situación. La amargura excesiva vs. la magnitud real del problema. Por algo que se resolvía sin mayor esfuerzo, me ahogué en un vaso de agua. Y lo peor, guiándome por la tecnología utilizada para el rescate, le debe haber pasado a medio edificio.

El otro momento de angustia desproporcionada ante el tamaño del conflicto, fue cuando se rompió la cafetera en la oficina. Llegar y que no hubiera café fue como romper el auto a las tres de la mañana en la Ruta 2: deprimente. La angustia era distinta, pero con un condimento de irracionalidad similar. No había más que comprar otra cafetera en 85 cuotas en alguna casa de electrodomésticos. Pero no, por unos instantes pensé que el café se había terminado para siempre.

Ambos episodios tiene en común el miedo al cambio, a la perdida de la comodidad, a la falta de apertura con la que nos enfrentamos a situaciones imprevistas, o como se dice cuando se habla de cambio organizacional, a pensar out of the box.

A continuación una hermosa galería de Tonx, el artista del café, que pensó que existía otra manera de servirlo. Y descubrió un mundo.

En preparación:

01.jpg

02.jpg

03.jpg

04.jpg

Las figuras ya terminadas:

05.jpg

06.jpg

07.jpg

051.jpg

08.jpg

Buuuuu, fantasmas:

09.jpg

10.jpg

11.jpg

12.jpg

Animalitos simpáticos:

13.jpg

14.jpg

15.jpg

16.jpg

Vía: haha.nu / vía: hombrelobo

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Tags: , ,

  1. Pablo M. J. Alaniz’s avatar

    El temor a perder la comodidad y unos fantasmas en el café http://bit.ly/e3XhGm (via @internalcomms) grax @edithyael

    Reply

SUSCRIPCION:

Si querés recibir los artículos diarios en tu bandeja de entrada, completá tu e-mail:

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner

Martín Enrique Fernández

MAF
En este espacio escribo sobre las personas que generan corrientes de pensamiento en algún campo en particular, sobre ideas y herramientas de comunicación interna y sobre el proceso de cambio cultural permanente en el que se encuentran las organizaciones. Las personas. Las ideas. Las organizaciones. En ese orden.

Whycomm S.A.

Presido la consultora especializada en Cultura de HSE, Antropología Corporativa y Comunicación Interna, Whycomm S.A.
whycomm

InternalComms en Facebook

Google Friend Connect


5d01fed7e71e83bc8b6482efd5526ab4YYYYYYYYYYYYYYYY