El refrán “en casa de herrero cuchillo de palo” es una verdad abrumadora, aplastante y definitiva.
¿Por qué motivo?
Bueno, espero que estén listos para recibir el conocimiento en todo su esplendor porque tengo una teoría brillante al respecto.
Las empresas pequeñas funcionan como las personas. Y las personas, generalizando sin pudor, dan menos valor a las cosas que menos le cuestan, así como tienden a valorar más las cosas que más le cuestan.
En ambos comportamientos se prescinde del valor per se que tienen las cosas. Los profesionales que valoran con más realismo su trabajo (y no a partir de intereses personales o de cuánto lo disfrutan) tienden a capturar las mejores oportunidades.
Eso nunca jamás pasa en las coporpaciones, ya que al ser el dinero el fin último, las interpretaciones subjetivas sobre el precio y el costo, no tienen mucho lugar. Con la rentabilidad no se juega.
Otro motivo, tal vez más racional, que ayuda al “En casa de herrero…”, es que la estructura que se necesita para producir lo que se comercializa no necesariamente es demandada para su propia producción.
El producto o servicio que se produce apunta a cubrir las necesidades de otro tipo de empresas, que tienen sus propias problemáticas. Siempre hablando de comercio BtoB.
Entonces no siempre es necesario que una empresa que fabrica ladrillos, tenga una oficina de ladrillos. Este ejemplo se puede traspolar internamente. Y por eso los valores organizacionales no siempre coinciden con lo que la organización es. Porque no hace falta.
El ejemplo por excelencia: Ernst & Young Arthur Andersen y Enron. Una auditora que debía velar por la legalidad financiera sumida en un escándalo mayúsculo de corrupción.
¿Otro ejemplo? Los bancos y el sistema de encaje. La última muestra violenta fue el corralito. Quienes debían velar por los ahorros de los ciudadanos, fueron parte de una estafa de dimensiones épicas.
Sin ir más lejos, en el 2009, el año de la crisis, las tasas de interés alcanzaron picos desorbitantes que aún mantienen.
Pero dejemos el sistema financiero de lado, porque la discusión se politiza. Y pasemos rápidamente al estudio de arquitectura Selgas Cano, de Madrid, que tiene las oficinas más bellas que veo en mucho tiempo. Y un site al tono con la disrupción que proponen.
Si tienen tiempo, tómense un minuto para navegarlo.
¿La conclusión del post, o por lo menos alguna idea clara entre tanta palabra?:
“Cando una organización logra burlar el famoso axioma de los cuchillos de palo y los herreros, va camino a la excelencia”.
Martín Fernández, contemporáneo.




Vía: Isopixel
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El camino a la excelencia http://bit.ly/4yBZ5o
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RT @internalcomms: El camino a la excelencia http://bit.ly/4yBZ5o < me partio la cabeza la oficina en el bosque
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Excelente post e increíbles oficinas!!¿te vas a hacer unas así?
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Porque pensé que la ibas a poner cerca de tu casa!!!
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El caso es que la empresa auditora cuya desaparición se propició por el caso Enron fue Arthur Andersen, y no Ernst & Young. ¿Quizás la asociación procede de que E&Y fue quien absorbió a AA en Argentina…
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maso maso el articulo, pero zarpadas las oficinas…mando cv jaja: http://internalcomms.com.ar/el-camino-a-la-excelencia/
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Interesante. ¿Radiografía para la consultoría artesana? ¿Su camino al lujo? RT @internalcomms El camino a la excelencia http://bit.ly/4yBZ5o
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