Después de dos semanas de ausencia, lejos de Buenos Aires, retomamos el ejercicio de los viernes, un lunes.
Ocurrió que los últimos diez días, mientras recorría las angostas rutas patagónicas, y lejos de internet pensaba en el origen del hombre, se me ocurrió un fantástico ejercicio para el blog (modestia aparte).
Decía que reflexionaba en el origen del hombre, y así fue como entre mate y mate, contemplando miles y miles de cardos de 30 centímetros, llegué a Adán y Eva.
Como ya todos conocen la dinámica del ejercicio, es decir, su trasfondo esencial, no haré mayores comentarios: se trata de encontrar el -a esta altura cercano- “momento Eureka!”.
Deseándoles que comiencen una excelente semana, los dejo ante un desafío para que piensen en forma lateral: ¿qué cuestión funciona mal tanto en Adán como en Eva, en estas tradicionales pinturas de Alberto Durero?

Buen lunes y buena semana. Comments off por un rato.








