Las tendencias culturales están cambiando en las organizaciones.
Por eso, en sintonía con la empresa que premió a sus vendedores con una fiesta con prostitutas, ahora llega el último grito de la moda en regalos empresariales: el Kama Sutra de chocolate.
Dieciocho dólares me pareció un precio razonable por los chocolates (no por la caja, ojo, sino por estas piezas, o por estas otras, ya a 14 Euros).
1.- No se puede conocer el verdadero performance de los empleados por la puntuación obtenida por ningún método, el azar y el sistema organizativo tienen una influencia del 95%.
2.- Destruye la colaboración entre los empleados, departamentos y unidades creando una competencia dañina.
3.- Denigra la función del directivo, reduciéndola a mero administrativo o juez que premia o castiga con puntuaciones que le son ajenas y normalmente sometidas a reglas y porcentajes que le son impuestos.
4.- No es el objetivo lo que ayuda a mejorar, sino el método. ¿Con qué nuevo método vamos a obtener mejores resultados?
5.- Produce desmoralización entre las personas. La cantidad de personas bien intencionadas e inteligentes que se sienten defraudadas por los sistemas de evaluaciones incluyen incluso a los que obtuvieron los mejores resultados.
6.- Favorecee hacer trampas y el engaño para conseguir la mejor puntuación.
7.- Está basado en el falso supuesto de que la mayoría de personas solo se esfuerzan por premios y castigos.
8.- Saber poner objetivos departamentales entre los que no exista alguna forma de incompatibilidad es, en la mayoría de los casos, imposible sin el conocimiento sistémico adecuado.
9.- La consecución de resultados óptimos en un proceso puede perjudicar al conjunto de la empresa.
10.- Los costes de evaluación los ahorraremos ya que son costes de ineficiencia de directivos y gestión administrativa de las evaluaciones, así como medios informáticos.
11.- Muchos de los aspectos más importantes de una empresa son inmedibles.
“Anthony Breznican, reportero de Entertainment Weekly, dice que basta con que una persona en una cena se disculpe y atienda su teléfono, para que todos los demás hagan lo mismo.
`En vez de continuar la conversación, todos sacamos los celulares para concentrarnos en ellos”, dijo. “Por unos minutos todos se dedican a escribir mensajes. El grupo queda en silencio y todos nos involucramos en una gran competencia de pulgares, la lucha entre el hombre y la pequeña máquina. Luego pasa el momento, los BlackBerry y iPhones se guardan en sus respectivas fundas, y volvemos a ser humanos nuevamente´”.
Para retomar la sana costumbre de postear, les dejo una galería con gente que satisface la necesidad biológica de dormir, en pleno proceso de escalar una montaña.
En una rebuscada pero no por eso menos creativa propuesta, National Geographic produjo uno de esos videos que muestran los cambios globales en cifras.
En esta oportunidad, y a causa de que el planeta alcanzará una población de 7 mil millones de seres humanos a fin del 2011, se tomaron el trabajo de construir virtualmente el ser humano “típico” (si es que eso fuese posible).
¿Cómo? Con la siguiente lógica: si tomáramos en cuenta las características de todos los seres humanos que habitan el planeta, y las condensáramos en uno solo, ¿qué características tendría ese único humano?
Bien, parece que sería hombre, de 28 años, diestro, con un teléfono celular, sin cuenta bancaria, y un largo etcétera.
¿Por qué generan tanto impacto estas propuestas? ¿Por qué resultan tan atractivas?
Supongo que no tiene que ver con la estética (por cierto, muy lograda), sino con la generación de sentido que se produce a través de la comprensión integral de los femómenos, de la visión global.
Comprender los procesos “macro”, los que nos exceden en forma individual, contribuyen a nuestra tranquilidad “micro”, a traer algo de armonía en nuestro mundo interno.
Todo lo que conecta lo “macro” con lo “micro”, genera sentido.
Pocas cosas son más atractivas para los hombres que la búsqueda del sentido. Cuando se le pide a los líderes que “inspiren”, que cuenten historias, se les está pidiendo “taransmitan sentido, que la gente comprenda lo macro, que eso le da tranquilidad, el sentido también motiva”.
Ahí radica la importancia de que los líderes organizacionales sean buenos contadores de historias, que logren narraciones coherentes e inspiradores. Des eso, entre tantas otras cosas, deben ocuparse: de crear sentido a través de historias bien narradas.
Si querés recibir los artículos diarios en tu bandeja de entrada, completá tu e-mail:
Martín Fernández
En este espacio escribo sobre el día a día de la Comunicación en el trabajo, los avances tecnológicos que transforman la Cultura Organizacional y las ideas que impactan en el Clima Interno. Las personas. Las ideas. Las organizaciones. En ese orden.