En el blog El Management según Deming leo un interesante y provocador artículo titulado “11 razones para erradicar la dirección por objetivos“.
A continuación, transcribí los títulos, pero si quieren leer el artículo completo no dejen de visitar el sitio orginal.

1.- No se puede conocer el verdadero performance de los empleados por la puntuación obtenida por ningún método, el azar y el sistema organizativo tienen una influencia del 95%.
2.- Destruye la colaboración entre los empleados, departamentos y unidades creando una competencia dañina.
3.- Denigra la función del directivo, reduciéndola a mero administrativo o juez que premia o castiga con puntuaciones que le son ajenas y normalmente sometidas a reglas y porcentajes que le son impuestos.
4.- No es el objetivo lo que ayuda a mejorar, sino el método. ¿Con qué nuevo método vamos a obtener mejores resultados?
5.- Produce desmoralización entre las personas. La cantidad de personas bien intencionadas e inteligentes que se sienten defraudadas por los sistemas de evaluaciones incluyen incluso a los que obtuvieron los mejores resultados.
6.- Favorecee hacer trampas y el engaño para conseguir la mejor puntuación.
7.- Está basado en el falso supuesto de que la mayoría de personas solo se esfuerzan por premios y castigos.
8.- Saber poner objetivos departamentales entre los que no exista alguna forma de incompatibilidad es, en la mayoría de los casos, imposible sin el conocimiento sistémico adecuado.
9.- La consecución de resultados óptimos en un proceso puede perjudicar al conjunto de la empresa.
10.- Los costes de evaluación los ahorraremos ya que son costes de ineficiencia de directivos y gestión administrativa de las evaluaciones, así como medios informáticos.
11.- Muchos de los aspectos más importantes de una empresa son inmedibles.